¿Alguna vez has saltado de realidad?

Solté sin pensar en una plática casual un martes cualquiera. Una duda genuina en la audiencia incorrecta. Las miradas de preocupación se manifestaron en los rostros de las personas que me rodeaban en ese momento. Pero su juicio no podía importarme menos, ya que mi duda era genuina y no dejaba de repetirse una y otra vez en mi mente; tenía que comprobar que no era la única a la que le había pasado.

En silencio me sumí en mis pensamientos, recordando la noche anterior, como de la nada mi cuerpo se sintió raro, mi mente fatigada y perdida de pronto. Como mi estómago se retorcía y el mundo parecía girar deprisa. Sentí que moría. El recuerdo de como me obligue a ir al baño a vomitar, justo para regresar a mi habitación a recostarme en el suelo, esperando que mi cerebro recibiera la señal de que no nos estábamos moviendo. Eventualmente me quedé dormida, con el consuelo en mi mente de que probablemente estaba saltando de realidad.

Me desperté con resaca, a pesar de los años de sobriedad, y masajeé mi sien izquierda, intentando mitigar la sombra de un dolor que se empeñaba por permanecer. Dormí por más de doce horas, algo sumamente inusual en mí. Deshidratada y con hambre moví mi cuerpo debilitado por la quietud de mi casa.

Mientras la conversación en la mesa continuaba, entre trivialidades, chismes y una que otra broma pensada, permití a mi mente divagar. Pensando en qué traería a mi vida esta nueva realidad, con la duda dando vueltas sin parar, ¿qué hice para llegar aquí en un viaje tan súbito en mi mente consciente?

Pero sobre todo me llena de curiosidad saber quienes viajaron conmigo de mi realidad origen a esta nueva. Con una pregunta sencilla lo podré saber. Por lo pronto sé que el grupo frente a mí no, ellas pertenecen a esta dimensión.

Solo espero que aquí, las nubes sigan siendo reales.


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